domingo, noviembre 26, 2006

Karr Heaven Runner

El espectro que ahora era Demontré estaba tras aquella gruesa puerta, la que sólo pudieron abrir con el esfuerzo conjunto de los tres jedis y Heaven Runner.

La puerta se abrió, y avanzaron por un largo y amplio corredor, en el cual pudieron ver al fondo una masa de energía que despedía oleadas de energía oscura… La Matriz de la Purga.

El corredor remataba en un gigantesco salón, en el se sentía, aún a través de las armaduras sith que debían usar para no verse afectados por la matriz, la intensidad con que el lado oscuro se concentraba en este lugar. En el, Demontré los esperaba junto a una gran armadura de combate, similar a la que vieran semanas atrás en la guarida de Arul Holt, pero de dimensiones mucho mayores.

Demontré empezó con su perorata. Los caballeros se burlaron de el, podría decirse que en un gesto de arrogancia, pues ya lo habían derrotado antes – incluso, a costa de las vidas de algunos de los presentes – pero las burlas no eran causadas por creerse superiores, sino más bien por un dejo de nerviosismo que, a pesar de las enseñanzas jedis, no podían evitar en este lugar corrupto.

De pronto, mientras el espectro Sith hablaba, el mecanismo de la puerta comenzó a funcionar nuevamente tras de ellos. La aguda visión del Maestro Odo Leed le permitió percatarse de que no había forma de abrir la puerta desde el interior, al tiempo que miró a Karr mientras decía “la puerta…” . Karr reaccionó enseguida y sin dudarlo se dirigió a una velocidad de vértigo fuera de la cámara de la cuna, mientras por el rabillo del ojo, alcanzaba a ver al espectro dirigirse dentro de la armadura, y un destello tras de si le indicaba que sus compañeros se aprestaban a entrar en combate.

Y con el sonido de los sables encenderse y la puerta cerrarse tras de sí una vez más, dejó de ver a sus compañeros y amigos, sin saber quien le esperaba fuera…

Un viejo de cabellos largos y canos junto a una joven mujer le miraban fijamente. En los ojos del viejo, podía adivinarse que odiaba a aquel que no era ni Jedi ni Sith. La ambivalencia de Karr le irritaba, y le molestaba que hubiera intervenido en sus planes y lo hubiera traicionado, no podía fiarse de el y tampoco podía seducirlo, tal era la “ventaja” que tenía este perturbado ex-Jedi, que había seguido los caminos de la fuerza según su propia visión de moralidad.

- Creo que al final, esto era inevitable – señaló el Jedi gris.
- Sí - Dijo el antaño poderoso Lord Sukyo – Darth Astarte, mátalo – ordenó a la joven aprendiz Sith.

La Joven desenvainó su espada Sith y encaró a Karr, al tiempo que éste encendía sus sables de luz y empuñaba uno en cada mano, colocándose en estado de concentración para aprovechar su velocidad al máximo. Se miraron y midieron por unos segundos, mientras Sukyo contemplaba la escena expectante.

Astarte atacó primero, pero sus habilidades guerreras, aún cuando eran buenas, no se comparaban a las de un Maestro en armas Jedi como era Karr, quien no tuvo problemas en eludir sus ataques. Pero Karr olvidaba que el Maestro de Astarte estaba allí, y cuando se aprestaba a contraatacar, sintió como su traquea era presionada por los poderes oscuros del Lord Sith. Astarte atacó de nuevo, pasando demasiado cerca de su oponente, quien aprovechó la ocasión para librarse del ataque del Sith y esquivar hábilmente el ataque de la mujer y, girando sobre si mismo, le asestó un único golpe con el que la aprendiz del lado oscuro cayó muerta tras de sí, mientras encaraba al Lord Sith.

Sukyo lo miró con ira y empuñó su sable de luz rápidamente, pero el guerrero ya estaba junto a el y sin mediar palabra se enfrascaron en un combate que terminaría con uno de los dos muertos.

Karr repasaba mentalmente los movimientos de Sukyo en su enfrentamiento anterior. El Sith había terminado huyendo y arrojándole un edificio sobre el y la pequeña Hiromi Maguzel, el mismo día que había asesinado a los padres de la niña. Ahora, la niña se recuperaba de los efectos del lado oscuro por haber seguido un llamado de Sukyo, en el que le decía que sus padres estaban vivos. Ahora la niña, jamás volvería a acercarse a Karr, ya que si el no la hubiera comenzado a instruir en los caminos de la fuerza, sus padres aún estarían con vida.

En su fuero interno, Karr no podía perdonarse eso. En su fuero interno, y aún cuando nunca lo había dicho, sabía porqué había dejado ir a Sukyo dos veces. El ya no era un Jedi, pero tenía la secreta esperanza de poder mostrarle el camino de la luz a ese viejo que no había conocido más que odio y dolor, tenía el secreto deseo, y realmente creía en ello, de que Sukyo podría redimirse y vivir y morir en paz los últimos años de su vida y, a través del Sith, redimir también los errores propios.

Ahora se daba cuenta de sus pueriles e ingenuos sentimientos, no le quedaba más que combatir, hasta que uno de los dos cayera.

Así que Karr se concentró y pensó como un Jedi, en una forma en la que no había pensado en mucho tiempo, y combatió al Lord Sith sin pasiones, sin odio, sin ira, sólo con la mentalidad de un caballero Jedi.

Los sables luminosos cortaban el aire con su particular sonido, chocando unos contra otros a una velocidad imposible de seguir por la mirada de un ojo inexperto. En medio de todo, sintiendo el poder de un cuerpo viejo potenciado por la fuerzas oscuras, en una acto casi de piedad, con un solo movimiento, limpio, preciso, Karr terminó el combate. El Sith abrió los ojos, sorprendido, para ver por última vez para mirar a Heaven Runner, mientras su mano dejaba caer su sable de luz.

En un acto que luego se cuestionaría, más por inercia que por voluntad, el Jedi decapitó al anciano muerto a sus pies, y se dirigió a lo que había venido, a abrir la puerta para darles a sus compañeros una ruta de escape y soporte en el combate que se debía estar desarrollando en la cámara de la Matriz…

lunes, noviembre 20, 2006

The song of The Unfinished Circle...

Hace mucho tiempo, un amigo me dijo "Contigo, ahora el Círculo está completo" ...

Fuera de los problemas de Copyright que tuvimos luego de eso, me sentí muy contento cuando me lo dijeron. "El Círculo" era y sigue siendo, una pseudo-organización bastante cerrada, elitista y un tanto snobish, y en mayor o menor medida, cada uno de sus miembros aporta a esto.

El Amigo que dijo la frase precedente, es ahora poco más que un extraño para mí, por problemas que se suscitaron hace bastante y que (al parecer) ambos hemos decidido olvidar para conversar y congeniar las escasas veces que ahora nos reunimos.

Con el resto del Círculo me veo más a menudo, excepto por un buen amigo que ahora está en una ciudad de mierda, pero bueno, así es la vida, el círculo vuelve a estar incompleto...

Bueno, el Círculo es un un grupo de Rol, y sí, Soy un Rolero, pero a mucha honra, esto no es como una declaración de AA, no he tenido ni tengo un problema con el hecho de ser un jugador de Rol.

Siempre nos ha impresionado la forma en que nos afiatamos como grupo y como amigos, a mi particularmente. Yo me integré al grupo cuando ellos ya llevaban jugando algo más de 2 años y pensé que me iba a sentir como un extraño, pero los demás chicos me hicieron participe y complice en sus aventuras roleras y en las aventuras que comenzábamos a vivir como estudiantes universitarios.

Han sido 8 años desde que estoy con ellos, y espero que sigan siendo varios más. Son estos mis amigos roleros, algunos de ellos ya egresados, trabajando o doctorandos y otros, como yo, estudiantes ya de los últimos semestres en la U.

Si no hubieran estado ellos, es probable que mi vida hubiera continuado sin sobresaltos, pero la verdad, no puedo imaginar ahora lo que sería no contar con ellos, ya que fueron y son mi familia lejos de mi hogar, mis Hermanos de Armas...

No se que me dió por escribir esto, estoy un poco melancólico talvez, o apenado por como ha ido esto y de repente nos estamos disgregando, pero es la vida y cada uno debe seguir su rumbo...

Pero creo, desde muy dentro de mi ser, que no importa donde estemos, o cuantos años pasen...

... siempre, seremos el Círculo Inconcluso...

...y sus historias se seguirán cantando por la eternidad de nuestras vidas y memorias finitas...


A mis amigos...

Long Life to The Unfinished Circle !!!

lunes, noviembre 13, 2006

Al borde de una explosión física, mental y emocional... ah si! COLAPSO, se dice...

Cuando pasas por los días como si uno sucediera a otro sin ninguna novedad, tan sólo te das cuenta de que la siguiente mañana es un aviso del escaso y esquivo tiempo que, por más que te coordines y te programes, parece no llegar a ser suficiente para todos los "compromisos" que, en mi caso, la sociedad impone a través de mis últimos ramos en mi último semestre de la universidad...

De pronto despierto, y el sueño sigue ahí, donde mismo estaba hace 6 o 7 horas atrás... pegado a mis ojos, dejando una marca indeleble de negrura y pesadumbre, volviendose cada vez más profunda cada una de las ojeras por la falta de fuerzas y el cansacio permanente, adornadas por unas hermosas y nada despreciables venitas rojas que recorren mis ojos, dándoles la imagen de haber consumido mucho alcohol o drogas o tenido demasiado sexo (lo que nunca es malo) o carreteado demasiado... pero lamentablemente... sólo es cansancio, sueño y estres acumulado.

Así, los días avanzan, y el tiempo sigue llendose de mi agenda como si no le importara pasar por alto mis necesidades de un break o un sueño prolongado y reparador para reponer mis fuerzas, ya a estas alturas escasas.

No hay tiempo para nada, parece que cada vez que hago algo relacionado con el esparcimiento y distención, para dejar un poco de lado este nudo que tengo en el cuello, o mejor dicho, tratar de recuperar el poco de cuello que me queda en el nudo en la base de mi cabeza, una voz (será mi consciencia?) se encarga de repetirme que debiera estar leyendo, programando, estudiando, escribiendo algo que no sea mi olvidado blog, haciendo algo de valor, asumiendo mis responsabilidades para con mis compañeros de grupo, conmigo, con mis notas y, de rebote, con la sociedad...

Pero estoy cansado, y las vitaminas (que un amigo me hizo notar que tienen muchos compuestos terminados en algoinas y clorhidrato de algoinas) me ayudan apenas a sostenerme y comenzar otra vez... cuando pasan de nuevo esas 6 o 7 horas, en las que no duermo en realidad, y luego de las que, de todas formas, debo estar listo para rendir al 85% (porque siendo realista, mi cuerpo ya no aguanta al 90%) y responder preguntas, escribir y leer papers y ser el tipo simpático y optimista que todos acostumbran a ver...

...fuck...

... falta tan poco, pero el camino parece tan lejano...

... y me pregunto ¿para qué? ¿qué hay después de esto? es casi como la muerte, sólo, que al menos tengo la seguridad de que cuando me llegue la hora, la Hermana mayor de Sandman vendrá por mí...

... no puedo decir lo mismo de mi futuro laboral o de mi salud al terminar la universidad...


... elegí mal día para escribir...